La automatización tiene sentido cuando una tarea se repite, sigue reglas reconocibles y consume tiempo o genera errores. Revisamos el proceso antes de elegir tecnología, definimos dónde interviene la IA y dónde debe decidir una persona, y probamos con casos reales autorizados antes de extender el flujo.
Qué trabajamos en un proyecto
La propuesta concreta herramientas, permisos, entregables y pruebas. Seleccionamos los componentes según tu proceso.
Mapa del flujo actual y sus excepciones
Diseño de reglas, datos y aprobaciones
Integraciones viables con herramientas existentes
Prueba con casos autorizados y criterios de aceptación
Documentación del flujo y de los responsables
Medición inicial y plan de mantenimiento
Un cambio controlado, paso a paso
Observar
Recogemos ejemplos de entradas, salidas y casos que hoy obligan a corregir a mano. Identificamos personas responsables, volumen, permisos, calidad de datos y coste del trabajo actual.
Diseñar
Dibujamos el flujo previsto, las reglas y los puntos de aprobación. Elegimos la tecnología tras comprobar las posibilidades de conexión y acordamos cómo tratar errores y excepciones.
Probar
Montamos una prueba limitada con datos autorizados. Comparamos resultados con la tarea actual, registramos fallos y corregimos antes de decidir si debe usarse en producción.
Integrar
Si la prueba cumple criterios, conectamos el flujo al trabajo diario. Entregamos documentación, formamos a responsables y acordamos quién vigilará incidencias, cambios de acceso y calidad.
Entregables y medida del resultado
Según el alcance, la empresa recibe un mapa del proceso, un flujo probado, criterios de revisión, documentación y responsables. Medimos el punto de partida y el proceso ya implantado, para que el ahorro salga de datos reales.
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Preguntas frecuentes
¿Necesitamos cambiar de ERP o CRM?
No necesariamente. Primero revisamos qué herramientas usáis, qué datos pueden compartirse y si hay conexiones disponibles. Si una integración no es viable o resulta frágil, lo indicamos en el diagnóstico y proponemos un alcance diferente.
¿Todo el proceso lo decide la IA?
No. Se definen tareas automáticas y decisiones que requieren revisión humana. En procesos con dinero, datos sensibles, compromisos comerciales o efectos sobre personas, la aprobación y el registro de la decisión se diseñan desde el inicio.
¿Sirve para facturas, albaranes o pedidos?
Sí, son buenos puntos de partida cuando hay volumen y reglas claras. Revisamos formatos, calidad de los documentos, excepciones y conexión con el sistema de destino, y una prueba pequeña permite estimar el trabajo real.
¿Cómo se calcula si compensa?
Se mide cuánto tiempo dedica hoy el equipo a la tarea, cuántos casos procesa y qué errores o retrasos aparecen. Después se compara con una prueba del nuevo flujo, incluyendo tiempo de revisión, mantenimiento y coste de las herramientas.
¿Qué ocurre si falla una conexión o cambia un documento?
El diseño debe contemplar avisos, registro de errores y una forma de continuar manualmente. El mantenimiento se acuerda por escrito: quién recibe incidencias, quién modifica reglas y cuándo se revisa la calidad.
¿Cuánto tarda y cuánto cuesta?
Depende de sistemas, permisos, calidad de datos y número de excepciones. La conversación inicial de 30 minutos es gratuita; después proponemos fases, entregables y presupuesto.
¿Trabajáis presencialmente en Zaragoza?
Podemos visitar el lugar donde ocurre el proceso cuando aporta información que no aparece en un diagrama: quién recibe el documento, qué se corrige, dónde se decide y cómo se registran las excepciones. El formato de trabajo se concreta en la propuesta.
El coste y el plazo se concretan según el alcance, las herramientas y las personas implicadas. Servicios y alcance
