Alcance y prioridades
Una definición comprensible del objetivo, las personas responsables, los requisitos, las dependencias y los criterios para considerar útil el trabajo.
Partimos del trabajo real, definimos una mejora concreta y comprobamos si ayuda al equipo.
Identificamos dónde empieza el trabajo, qué información llega y quién puede usarla.
Dibujamos pasos, excepciones y responsabilidades antes de automatizar.
Elegimos la técnica que resuelve el paso concreto y probamos sus límites.
La persona responsable comprueba, corrige y decide donde corresponde.
Acordamos qué observar: tiempo, errores, adopción o calidad de la decisión.
Antes de proponer una herramienta, estimamos el tiempo que ocupa el proceso y observamos dónde aparecen las excepciones. Después definimos qué merece cambiar, quién revisa cada decisión y cómo comprobar si la mejora se mantiene.
Calcular la carga actual ↗Resultado deseado y punto de partida.
Origen, calidad y acceso.
Umbrales, excepciones y responsable.
Prueba, observación y mantenimiento.
La profundidad de cada fase depende del alcance. Antes de empezar acordamos quién decide, qué se entrega y cómo se comprueba que se ha avanzado.
Objetivo, usuarios, sistemas, datos, restricciones y punto de partida.
Solución propuesta, responsables, hitos, riesgos y criterios de aceptación.
Construcción o configuración, pruebas con usuarios y tratamiento de incidencias.
Formación, seguimiento de uso, medición y mantenimiento acordado.
Una definición comprensible del objetivo, las personas responsables, los requisitos, las dependencias y los criterios para considerar útil el trabajo.
Según el proyecto: mensajes, diseño, página, flujo, integración, cuadro de mando, guía de uso o una combinación de ellos.
Decisiones registradas, tareas de mantenimiento y dudas abiertas. El cliente sabe quién puede cambiar cada pieza y cuándo conviene revisarla.

Una decisión útil para dirección puede resultar incómoda en el mostrador, el almacén o el equipo comercial. Por eso una validación incluye preguntas sobre el uso real: qué información falta, qué paso se repite, cómo se detecta un error y quién debe aprobar una excepción.
En soluciones con IA, la revisión humana se define antes de automatizar una acción. La persona responsable necesita ver la propuesta, entender sus fuentes cuando corresponda y poder corregirla.
Cómo abordamos la confianza